co-wash

¿Qué es el co-wash y por qué incluirlo en tu rutina capilar?

Probablemente hayas escuchado mucho hablar sobre el co-wash para el pelo rizado. Mucho se ha dicho de sus beneficios para tener unos rizos definidos e hidratados. Pero ¿qué es exactamente y en qué se diferencia del acondicionamiento regular?

Antes de sumergirte en este método, te cuento todo lo que necesitas saber sobre esta técnica de lavado del cabello. Desde lo que es hasta cómo puedes incorporarlo a tu rutina de cuidado capilar, esta es la guía que querrás guardar.

¿Qué es y cuáles son los beneficios?

Para entender cómo puede beneficiar a tus mechones, primero tenemos que hablar sobre cómo los shampoos convencionales posiblemente no le hagan ningún favor a tu melena.

Como bien sabes, los shampoos tradicionales pueden contener tensioactivos llamados sulfatos para mantener el cabello perfectamente limpio. Desafortunadamente, no todo el mundo aguanta bien la espuma de estos agentes limpiadores. Los tipos de cabello texturizados pueden dar fe de esto muy bien, ya que los sulfatos pueden provocar un cuero cabelludo seco y hebras parecidas a la paja.

Aquí es donde entra en juego el co-wash. Si eres nuevo en esto, te cuento que también se le conoce como el método sin shampoo o no-poo porque no involucra el uso de shampoo en el lavado del cabello. Algunas personas incluso juran usar acondicionadores regulares para lavar su melena. Ésta es la razón por la que también se le denomina lavado con acondicionador.

Sin embargo, los expertos en cabello recomiendan encarecidamente realizar el método no-poo con productos para el cabello diseñados para ello. A diferencia de un acondicionador regular, un producto de co-wash es un acondicionador limpiador que retira suavemente los aceites o suciedad del cuero cabelludo mientras promueve una hidratación óptima. Además, a menudo se formulan sin siliconas para quienes desean evitar estos ingredientes en el cuidado su cabello.

Debido a que los lavados con acondicionador no resecan ni limpian con tanta dureza como el shampoo normal, es poco probable que despojen al cabello de sus aceites naturales y provoquen resequedad. Además, su fórmula similar a un acondicionador puede hacer que omitas el uso de tu acondicionador.

Entonces, ¿cuáles sus beneficios? Con esta técnica, es menos probable que tengas el cabello u cuero cabelludo seco. Lo cual se traduce en menos frizz, enredos, puntas abiertas, quiebre, falta de brillo y descamación.

También te puede interesar: Peinados para controlar y disimular el frizz

¿Es para todos?

Muchos de nosotros asumimos que el lavado con acondicionador está reservado para las personas con cabello rizado natural. Pero si recientemente te has teñido, decolorado o tratado tu cabello químicamente de alguna manera, es posible que el método no-poo sea lo suficientemente hidratante para tu melena. No obstante, esos no son los únicos tipos de cabello a los que les funciona bien.

Las personas con pelo ondulado pueden hacer uso de este método, pero con cautela. Opta por ingredientes ligeros como el aloe vera en lugar de ingredientes ricos e hidratantes como la manteca de karité, que funcionan mejor para las texturas más rizadas y cabello seco.

Lo más importante para aplicar el método no-poo es encontrar un balance. La frecuencia con la que debes lavar tu cabello depende de tu tipo y de la cantidad de productos de peinado que uses.

Para asegurarte de que tu pelo no esté saturado de producto y elimines cada partícula de suciedad de tu cabeza, usa un shampoo aclarador de vez en cuando. Por ejemplo, si te lavas una vez a la semana, cambia tu acondicionador limpiador con un shampoo aclarador una vez cada 2-3 semanas aproximadamente. Siéntete libre de modificar esta frecuencia como mejor te parezca.

También es importante elegir un shampoo aclarante que limpie eficazmente sin resecar los mechones. Recuerda, no quieres deshacer la hidratación lograda con el método no-poo.