Durante mucho tiempo, la salud mental fue un tema relegado a un segundo plano en las conversaciones tanto públicas como corporativas. Sin embargo, en años recientes ha experimentado una transformación notable, pasando de ser un asunto considerado tabú, a convertirse en un componente central de las estrategias de bienestar corporativo, las políticas públicas de salud y, cada vez más, en un sector económico dinámico por derecho propio. Un cambio cultural con implicaciones económicas El creciente reconocimiento social de la importancia de la salud mental ha sido impulsado por múltiples factores: una mayor apertura generacional para hablar abiertamente sobre temas de…