Existe una creencia extendida de que los problemas financieros se resuelven automáticamente con suficiente dinero: que ganar la lotería, firmar un contrato profesional multimillonario o recibir una herencia considerable garantiza, casi por definición, una vida financiera resuelta. La evidencia real sobre lo que ocurre después de esos eventos es mucho más matizada, y revela algo más interesante: el monto de dinero disponible dice sorprendentemente poco sobre qué tan bien se gestiona ese patrimonio. El mito de los ganadores de lotería Durante más de dos décadas circuló la afirmación de que 70% de los ganadores de lotería terminaban en la ruina…